En primer lugar se edificó el claustro primitivo y las celdas de los monjes. En 1406 se inicia la construcción de la iglesia y de unos palacios para uso del rey, el actual hotel Santa María del Paular.
Cuando terminan los trabajos en 1442, el cenobio es ya una de las cartujas más poderosas del continente europeo y se ha convertido en el principal motor económico de la zona.
Hoy llamaríamos a El Paular un "holding" de empresas cuya sede y factorías principales estaban en el valle, pero que también tenía "factorías" en Salamanca de Jarama, Getafe y Toledo. En toda la comarca y fuera de ella, el monasterio podía dar trabajo a más de 500 personas de manera directa e indirecta ya fuera como pastores, agricultores o carreteros. Uno de los mayores activos económicos fue el molino de papel de El Paular, del que salieron las hojas para el primer Quijote.
Sólo en él llegaron a trabajar de ochenta a noventa personas.
El conjunto del monasterio, tal como nos ha llegado hasta hoy, aparece en algunos puntos muy trastocado debido a numerosas remodelaciones de épocas posteriores, sobre todo las de los siglos XVII y XVIII que falsean la inicial serenidad de la construcción. La iglesia conserva una Portada del siglo XV de estilo gótico flamígero, obra del arquitecto de los Reyes Católicos, Juan Guas. En ella se puede admirar también una bellísima reja plateresca realizada por el monje cartujo Francisco de Salamanca, famoso rejero español. |